
Hace unos días os comentaba el bug que me impedía instalar Fedora desde su versión 12. Pues bien, de pura casualidad, descubrí cómo solucionar este bug. El hecho de que la instalación no se congelara utilizando el modo texto me llevó a pensar que el problema no era del instalador, Anaconda, sino del driver libre para tarjetas Nvidia, Nouveau. Esto lo pude confirmar después de instalar Fedora 13 porque al poco tiempo de usar el sistema, éste se congela como durante la instalación. La solución, instalar el driver privado de Nvidia. Después de esto, Fedora 13 va a las mil maravillas.
Pero lo que nos interesa ahora es instalar Fedora 13. La manera en la que evito que la instalación se quede congelada, como en el vídeo que hice, es cambiando a una de las terminales virtuales en el momento en que se están realizando las particiones. Esto se hace con Control + Alt + F1-F4. Pongo F1 a F4 porque cada una es una terminal virtual con la que podemos hacer diversas cosas. Por ejemplo, ver el registro del kernel, de Xorg o incluso ejecutar comandos. Después de esperar un rato volvemos a la ttf donde está la interfaz gráfica de Anaconda (ahora no me acuerdo si era F5 o F6) y podemos seguir la instalación perfectamente.

Cambiar a la terminal virtual justo al hacer clic en guardar cambios
No os puedo garantizar que os funciones, pero a mí me ha funcionado en todas las instalación que he hecho. Eso sí, desde el DVD de instalación, desde los Live-cd no he probado (y no creo que funcione). Podéis descargaros la RC3 de Fedora 13 aquí para probar este método.
Fedora 13 | Bug 590437
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